Los proyectos de construcción que se llevan a cabo desde las administraciones suelen generar sobrecostes que recaen sobre el erario público. Con el fin de evitarlo, se desarrolla la metodología BIM (Building Information Modeling) en las empresas. Una gran oportunidad para los sectores que debe ser aprovechada.

¿Cuánto sabes sobre Metodología BIM?

El primer paso para adentrarse en este término futurista es conocer qué es una Metodología BIM. De manera técnica se llama Building Information Modeling pero es más conocido como BIM.

La metodología BIM se basa en el empleo de nuevas tecnologías CAD que permiten diseñar y modelar de manera virtual y digital en 3D la edificación u obra civil. Así, se consigue una gestión más eficiente del edificio y se posibilita que todos los actores del proceso productivo participen en él.

Se trata de un sistema que permite reducir la pérdida de tiempo y recursos en el diseño y en la construcción. Al fin y al cabo, no es más que una metodología de trabajo. Sin embargo, la metodología BIM ha puesto patas arriba el sector de la arquitectura, la ingeniería y la construcción, especialmente en los países más desarrollados. El éxito está demostrado. Lo saben a ciencia cierta las empresas que hacen uso de ella.

Evoluciona de la mano de la metodología BIM

BIM supone la evolución de los sistemas tradicionales de diseño que se basaban en el plano. A partir de ahora se incorpora información geométrica (3D), de tiempos (4D), costes (5D), ambientales (6D) y de operación y mantenimiento (7D). En definitiva, optimizar el tiempo y los recursos humanos, y mejorar los flujos de información y trabajo entre los equipos nunca fue tan fácil.

El uso de la metodología BIM va más allá de las fases de diseño. Esta metodología abarca la ejecución del proyecto y se extiende a lo largo del ciclo de vida del edificio. Al mismo tiempo, permite su gestión y una notable reducción en los costes operacionales.

Un gran aporte para el sector de la construcción

Gracias a la facilidad de generación automática de información sobre el edificio, es posible conocer diversos aspectos estructurales. Además, otros aspectos relacionados con la medición, los presupuestos, la planificación y el mantenimiento son facilitados por esta metodología.

Como todas las tecnologías, la metodología BIM también presenta un hándicap. Este tiene que ver con la implantación de los materiales. A pesar de ello, la existencia de esta problemática debería corregirse en el proceso de fabricación, de manera que se actualice e introduzca la información necesaria en bibliotecas BIM. Estas secciones ayudan a facilitar y reducir el tiempo de trabajo del equipo humano.

Si hubiese que destacar una característica de entre todas las que presenta la metodología BIM, esta sería su función interdisciplinar. Es totalmente necesario crear una red de colaboración entre los integrantes del equipo de trabajo para garantizar el éxito de los proyectos. Para ello, también es necesario que exista una planificación y orden detallado de la estrategia empresarial a seguir. En este sentido, la metodología BIM brinda a todos los participantes del proyecto la posibilidad de acceder a información fiable, mejorando la coordinación y la comunicación interdepartamental.

No cabe duda de que la metodología BIM ha venido para quedarse… Es más, el éxito profesional en el sector de la construcción comienza a medirse por el nivel de destreza y la capacidad de uso de softwares que la implanten.

Y tú, ¿Crees que es el momento idóneo para especializarse y dar el salto a esta novedosa y exitosa metodología de trabajo?

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