“El cambio es la única cosa inmutable”


Arthur Schopenhauer

El filosofo alemán no pudo expresarlo mejor; todo en la vida está sujeto a la ley impermanente de la transformación.

Sin embargo, y aun siendo consciente de ello, el ser humano se atrinchera en muchas ocasiones a sus antiguos métodos y maneras, impidiendo así el progreso y la evolución natural de las cosas. Somos así: animales de costumbres, de rituales, de mentes cercadas por el miedo a lo nuevo. Nos asusta lo que hay detrás de nuestra parcela de seguridad en la que “esto lo he hecho así de toda la vida”.

Pero…¿Dónde están esas barreas que nos impiden cambiar?¿Es posible derribarlas?

Lo que siempre nos dicen

En EPC Tracker estamos muy acostumbrados a este tipo de resistencia. Son muchas las ocasiones en las que nos encontramos a técnicos que se niegan a subirse al tren de la digitalización; quieren seguir haciendo las cosas como siempre.

Lo que no saben es que, el hecho de que algo se haya realizado siempre de una misma manera, no garantiza que se haya hecho bien. Podríamos establecer entonces que una de las barreras al cambio se llama IGNORANCIA.

No conocer otras formas de hacer las cosas ocasiona que nuestra mente se vuelva cuadriculada y nuestro pensamiento, con el tiempo, se quede obsoleto.

Los grandes profesionales no son personas inaccesibles o con un don especial; sino gente común que ha tenido la voluntad de actualizarse constantemente. Saben que la innovación mueve el mundo.

La imaginación dibuja los mayores obstáculos

Puede que, llegados a un punto, conozcamos que existe la posibilidad de realizar nuestro trabajo de otra manera.

Alguien nos cuenta que ha implementado un nuevo sistema digital en su proyecto y está obteniendo grandes ventajas; gracias a este nuevo cambio ha comprobado cómo han disminuido las pérdidas de costes y tiempo en su proyecto.

Su equipo está más cohesionado que nunca y puede tener datos actualizados de los avances y progresos; los beneficios son una realidad tangible. Nos entusiasma la idea de poder hacer lo mismo, pero… ¿Qué coste tendrá para nosotros este cambio? ¿Podremos asimilar el riesgo? Es en este punto en el que aparece otro de los grandes obstáculos hacia el cambio: el MIEDO. En nuestra balanza mental pesa mucho más el temor a perder que la posibilidad de descubrir algo nuevo.

Nos asaltan las imágenes de todo lo que puede salir mal.

El lado bueno de la agresividad

La palabra “agresividad” tiene una acepción interesante y que no acostumbramos a utilizar: agresividad como capacidad de tener empuje, llenarse de decisión para emprender una tarea o enfrentarse a una dificultad. Es precisamente esta cualidad la que se necesita para vencer la última resistencia al cambio: la PEREZA.

Nos parece genial que el mundo cambie, que la industria evolucione hacia lo digital, y no nos daría miedo en cierto momento participar de todo ese proceso…pero que empiecen otros.

Y así, nos vamos pasando la pelota de la responsabilidad y nadie comienza.

Hasta que aparece alguien con empuje, que ha derribado todas las barreras ante el cambio y se atreve a ver qué hay detrás. Quiere conocer las nuevas posibilidades que trae la tecnología, no tiene miedo y además cuenta con entusiasmo por estar en la cumbre de la innovación.

Entonces ocurre algo extraño:

se descubre una nueva forma de hacer las cosas y además, los riesgos asumidos no eran tan terribles como se esperaban. Se abre un nuevo camino hacia la transformación.

En EPC Tracker somos testigo de cómo muchos proyectos han dado el salto hacia el nuevo paradigma. Se han sumergido de lleno en el mundo digital y su forma de trabajar ha cambiado radicalmente para mejor. Si te interesa saber cómo ha sucedido, puedes leer acerca de los CASOS DE ÉXITO de EPC Tracker.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *