Los drones son una de las últimas tecnologías del mercado y, aunque en su lanzamiento, tuvieron un recibimiento no muy positivo, son cada vez más los avances que ofrece. 

Y es que, los grandes avances que se han llevado a cabo han favorecido el hecho de que sean aparatos que cuentan cada vez con mayor autonomía. Esto hace referencia tanto a las horas de vuelo como a su capacidad de volar sin necesidad de ser operado por un ser humano.

El proyecto SwarmCity, liderado por un equipo de investigadores del Centro de Automática y Robótica (CAR) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, propone el uso de enjambres de drones para reunir grandes cantidades de información de las ciudades.

“Un enjambre es una flota de robots muy sencillos que, cuando trabajan en equipo, son capaces de realizar tareas muy complejas. Es decir, puede que un dron sólo sea capaz de volar por una calle y detectar varios coches, pero un enjambre será capaz de cubrir una ciudad completa, midiendo el tráfico y detectando los atascos”, explica Juan Jesús Roldán, investigador de la UPM y uno de los participantes de este proyecto.

Algunas de las tareas que es capaz de desempeñar son:

  • Medida del propio tráfico, aglomeraciones, clima o contaminación
  • Ayuda en la planificación urbana
  • Búsqueda de plazas de aparcamiento
  • Limpieza de las calles
  • Cuidado de la vegetación 
drones
Fuente: Universidad Politécnica de Madrid

Modelos animales para controlar la actividad de drones

Los investigadores, en su objetivo por estudiar la viabilidad de los drones para realizar estas funciones, crearon un simulador de una ciudad con modelos realistas de tráfico, peatones, clima y contaminación inspirados en Madrid.

En este sentido, la investigación se centra en tres objetivos:

  • El control del enjambre de drones
  • El tratamiento de los datos de la ciudad
  • El desarrollo de una interfaz de usuario

Controlar un enjambre de drones no es una tarea fácil, ya que los robots no tienen muchas capacidades y la comunicación entre ellos está muy limitada”, asegura Juan Jesús Roldán. Para ello, los investigadores han diseñado un sistema basado en comportamientos inspirados en especies animales.

Las ciudades generan gran cantidad de datos que deben ser procesados para poder descubrir la información más relevante, hecho para el que los expertos emplean modelos de inteligencia artificial (AI) capaces de detectar eventos como un atasco o una emisión contaminante.

Por último, este grupo de investigadores han desarrollado una interfaz de realidad virtual para que los operadores sean capaces de ver la información de la ciudad y mandar comandos a los drones.

Realidad Virtual 

Estos usuarios se ponen un casco de realidad virtual y son introducidos en una recreación la ciudad, donde pueden ver diferentes mapas e indicadores. Además, los operadores pueden sobrevolar la ciudad, así como usar su voz o sus manos para pedir informaciones o enviar órdenes a los drones”, relata Juan Jesús Roldán.

Pero, ¿se podría aplicar todo esto de forma práctica? Para evaluarlo, los expertos han realizado varios experimentos para probar sus desarrollos.

Durante las pruebas, instamos a un grupo de operadores a supervisar la ciudad, simulando fenómenos como atascos, contaminación, aglomeraciones e incendios y se plantearon preguntas para saber si los podían detectar. Los operadores pasaron el examen con una media de notable y, además, declararon que su carga de trabajo era baja. Por lo tanto, se puede afirmar que el enjambre de drones captura la información más importante de la ciudad y la interfaz de realidad virtual la muestra de una forma cómoda e intuitiva”, explica.

Ciudades más seguras, sostenibles y eficientes

De cara a una futura aplicación de SwarmCity, los investigadores de la UPM apuestan por dos tipos de usuarios los gobiernos y los ciudadanos. En el caso de los primeros, podrán tener acceso a toda la información de las ciudades recogida por los drones y utilizarla para tomar decisiones sobre planificación urbana, servicios públicos, seguridad ciudadana, etc.

Todo ello, contribuirá a la que las ciudades del futuro sean más eficientes, seguras y verdes. Por su parte, los ciudadanos pueden disponer de la información útil para su día a día, como el tiempo que va a hacer o la mejor ruta para llegar a su destino.

Consulta aquí el artículo de referencia de este post.

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