Cuando se habla de geolocalización se hace referencia a tecnologías que han propiciado el desarrollo de aplicaciones. Tanto es así que, en muchos ámbitos, ya no se concibe poder trabajar sin el uso de un GPS. Este tipo de sistemas de posicionamiento permite recibir la señal de tres o más satélites por medio de la trilateración inversa. ¿Cómo? Determinando la distancia a cada uno de los satélites se puede obtener la posición en coordenadas absolutas.

🔹 ¿Cómo surgió la necesidad de geolocalización? 🔹

Los sistemas de posicionamiento global basados en satélites se dieron a conocer en la década de los 60 gracias al sistema norteamericano TRANSIT. ¿Qué permitía exactamente este sistema? Ni más ni menos que fijar la posición una vez cada hora, siendo muy optimistas, con una precisión de, aproximadamente, 400 metros. Junto a TRANSIT, otros sistemas como el Timation o el proyecto Navstar, norteamericanos también. Y así es como fueron surgiendo con el paso de los años nuevos sistemas de posicionamiento global.

A día de hoy, están completamente extendidos y se utilizan en el ámbito militar, comercial e incluso en el ámbito personal. Y es que, en este último caso, casi todo el mundo tiene un móvil con GPS disponible, por ejemplo. Además, año tras año, la precisión proporcionada por este tipo de sistemas también ha mejorado logrando la precisión centimétrica mediante el uso de dispositivos multifrecuencia.

🕵🏼‍♀️ ¿Hay necesidad de estar localizados en interiores? 🕵🏽‍♂️

Esta es una de las grandes dudas que se planteará gran parte de la población. Algunos tendrán una respuesta muy clara y rotunda, no. Pero, lo cierto es que, en algunos casos se piensa que sí. 

Uno de los problemas de estos sistemas de geolocalización es que no funcionan bien en interiores porque la señal no se recibe en los edificios. Y también se plantea la necesidad de estar localizados en el interior de grandes edificios e infraestructuras como, por ejemplo, aeropuertos o centros comerciales.

geolocalización

Para dar respuesta a esta necesidad, han surgido los sistemas de posicionamiento en interiores (IPS) que permiten la localización dentro de espacios cerrados. Aun así, no existe en la actualidad un sistema estándar de posicionamiento en interiores, pero hay numerosas tecnologías compitiendo por un lugar predominante.

👷🏽‍♀️ El uso de los sensores en campo 👷🏽‍♂️

Cabe destacar que las tecnologías utilizadas pueden clasificarse según si necesitan una infraestructura de comunicaciones o no. Aquellas que no la necesitan, se basan en el uso de sensores que se encuentran en los smartphones como pueden ser: 

  • Variaciones en el campo magnético en el interior del edificio que son detectados por magnetómetros.
  • Medición de los movimientos realizados en el recinto empleando los acelerómetros.
  • Identificando ciertos elementos característicos (códigos QR) usando la cámara.

En todos estos casos, la precisión alcanzada no es muy alta. Pero, podría ser de utilidad en ciertas aplicaciones sencillas como orientarse en un gran edificio.

Lógicamente, además de conocer la posición, hay que disponer del correspondiente mapa del entorno que permita llevar a cabo la navegación. Además, también existen otros sistemas, llamados SLAM, que generan mapas del entorno según se van moviendo y son muy usados en robots y vehículos autónomos.

En definitiva, cada vez estamos más cerca de poder estar localizados en cualquier lugar. Esto es algo que puede resultar útil, pero también puede hacer que las personas se conviertan en dependientes de estos sistemas. Así que, aunque gracias a estos avances el sentido de la orientación es cada vez menos necesario, nunca hay que perder el sentido común.

“Es de sentido común elegir un método y probarlo. Si falla, admitirlo francamente y probar con otro. Pero, sobre todo, intentar algo.”

Franklin D. Roosevelt

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